martes

La cicatriz






Soy la cicatriz. 
Mi cuerpo tiene 16 años.
El cuerpo de mis poemas tiene 24 años.
Lo que amo 
(lo que más amo)
no tiene cuerpo.


Soy el instante 
y su monstruosa y bella cicatriz.




Me he engañado creyendo que te esperaba. 
A ti.
Pero lo único que ahora espero
es encontrar una parte de mí misma,
es estar enferma de vida, 
borracha de azules, 
rodeada de pieles que se erizan.
Lo único que espero
es empezar a medir las distancias
por el número de sueños que puedan extenderse
entre el punto de origen y el de llegada.




Soy la monstruosa y bella cicatriz,
el vértigo congelado,
el relámpago sobre el sexo.

Soy.
Me basta.

Los demás siguen abriendo y cerrando puertas
y yo 
sigo abriéndome y cerrándome,
sigo escribiendo 
sin saber exactamente qué me estoy arrancando.

Solo sé 
que quien hunde su boca en las palabras 
anhela
en silencio
besar el mar.





2 comentarios:

  1. Adentro hay una bestia que pugna por salir, por fuera somos una cicatriz...

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  2. Kris, me has dejado KO con los últimos versos.

    "Solo sé

    que quien hunde su boca en las palabras

    anhela

    en silencio

    besar el mar"


    Un poema en sí, esos versos finales, Kris. Me encantan.

    Y que esos sueños que se van extendiendo entre el punto de origen y el destino acaben por cumplirse, o al menos entretejan un puente por el que escapar en los días grises.

    Un beso, poeta.

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