domingo

Y tú buscabas el mar






Nadie ha escuchado a tus versos gemir
esta noche.

Nadie lo ha visto
tras tus ojos:

El aplauso.
La soledad en la garganta.
La repetición de latidos sudorosos
y manos frías.
El alfabeto ronco bailando
sobre tu lengua azul.
El peso del silencio
en tus venas.
Las canciones intentando hacer pie
sobre tu alma tatuada 
de estrellas fugaces.
Las ganas de saltar.
La necesidad de quedarte.

En el fondo de la madrugada
buscaste un mar
al que lanzar tu corazón desbocado.
Una vez más,
solo encontraste arena.

Tú solo querías estar
en ti, 
abandonar el exilio,
enjuagar la lágrima.

Tú solo querías
santificar la noche,
honrar a tu cielo y a tu infierno,
matar el miedo,
cometer actos impuros.

Tú solo querías
abrir los ojos 
y seguir,

no hacia delante,
hacia arriba,

abrir los ojos de par en par

y seguir 

y seguir

y seguir

y no mirar atrás
y que esta vez
no sucediera:

Al final del túnel
no había luz
sIno sábanas revueltas.



Flores (en un cuerpo mojado)






Me refiero a estar hambrienta

me refiero a plantar estrellas
sobre la tierra

me refiero al amor
en esas otras yo
que han amado

el amor
en todas estas yo
que no han amado nunca

el amor
en este yo
que no querrán conocer nunca.


El amor cuando se apaga el micrófono.

El amor detrás del escenario.

Del poema.

De la piel.

Me refiero a que no quiero metáforas.
No quiero perros salivando
sobre mis versos calientes.

Que la herida no se reproduzca, por favor,
que no vuelva a dejarme el alma olvidada
en cualquier esquina
de una noche cualquiera
en cualquier bar,
que la herida esta vez
no vuelva a agrandarse sobre mí,
que la herida no termine
gobernando lo que siento.

Que se acabe el ruído.

Que se acabe 
lo que no va a empezar nunca.

Que se marchen TODOS,

todos

los que no vayan a quedarse.

Que sus ojos 
se giren hacía mí
y me busquen 
donde no puedan alcanzarme,
que sus bocas
me deshuesen el alma
y muerdan mi sexo 
en el poema.

Que el poema 
extienda sus brazos sobre el vacío
y ellos nunca lleguen a entender
qué es
lo que me duele tanto.